Stop Grooming!

Información sobre el fenómeno del grooming de niñas y niños


Deja un comentario

Cuando se viola la ley para luchar contra el grooming

Sólo Estados Unidos supera a España en número de visitas a una web falsa con alto contenido pedófilo creada por una entidad contra el abuso de menores para cazar a los delincuentes. Lo dice el inspector jefe de delitos tecnológicos del Cuerpo Nacional de Policía en Cataluña, Benjamín Blanco.

Carlos (nombre ficticio) después de una jornada laboral de ocho horas, se camufla en foros y chats con un solo objetivo: buscar, y cazar, pedófilos en Internet. “Soy una especie de centinela, de agente encubierto”, dice con su voz metálica. “El problema es que cometo un delito al tener pornografía infantil y otro al mandarla a esos foros para poder infiltrarme”.

Su trabajo nocturno, que hace de forma voluntaria -“por amor al arte”-, consiste en educar a la gente para que denuncie a quienes producen y distribuyen pornografía infantil, destruir las páginas que la promueven y denunciar a los pederastas (conocidos internacionalmente como boy lovers, amantes de niños en inglés).

El primer paso es entrar en foros de adolescentes para recordarles que no es seguro revelar sus contraseñas ni enviar imágenes a desconocidos. El segundo, tratar de colarse por los agujeros de seguridad para averiguar los nombres y las contraseñas de los administradores.

La Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), una rama del Cuerpo Nacional de Policía que en lo que va de 2008 ha detenido a más de 400 pedófilos y que, en una operación conjunta con la policía brasileña, localizó a 18.000 consumidores de pornografía infantil en 75 países. De ellos, 1.600 en España.

Penas mínimas

Muy pocos de estos criminales son castigados. De los más de 1.000 detenidos entre 2003 y 2007 en España (todos hombres y de diferentes perfiles), sólo 30 han sido sentenciados a penas de prisión.


Deja un comentario

En vez de prohibir en Internet, se ha de inculcar el criterio en el menor

¿Se puede evitar que los menores que sean víctimas del cíber grooming? Según Alejandro Spiegel, autor del libro “Nuevas tecnologías. Saberes, amores y violencias. Construcción de identidades dentro y fuera de la escuela”, es más eficaz inculcar un criterio en el menor para que tome decisiones correctas cuando navega que sobreprotegerle o comunicarse con él mediante prohibiciones.

   —El gobierno británico pretende endurecer los controles sobre internet y videojuegos para proteger a los menores de contenidos violentos o sexuales. Es más, publica medidas del tipo: “No deje que su hijo se comunique con gente que desconozca, no instale webcam (cámaras) y si lo hace procure restringir su uso mediante una clave, adviértale que no envíe fotos” ¿Qué opina de estas medidas?

   —Creo definitivamente que a los chicos hay que darles herramientas, algunas obvias y de sentido común como estas, en función de la autonomía. Y la autonomía es a lo individual lo que la soberanía es a lo nacional; es la oportunidad de tomar decisiones, de darse límites sin influencias ni determinaciones superestructurales. Pero para ser autónomo hay que tener criterio, y eso se forma. La idea de prohibir o controlar demasiado no sólo no ayuda a la autonomía, sino que es imposible. Y creo que detrás de iniciativas como la británica subyace una intención de control panóptico, un Gran Hermano donde se vea todo lo que los chicos hacen.

   —Y esto es tan ilusorio en internet como por fuera de ella

   —Claro que es ilusorio, y hay un tema importante para problematizar. Internet es un escenario prácticamente nuevo de interacción social donde la gente se relaciona. Aún no se puede definir si es un espacio público o privado, por eso tampoco se puede normatizar desde lo legal, comenzó como un espacio libertario y ahora esta comercializado, cambió todo, hay que repensarlo continuamente. Y en el caso de los chicos, hay adultos que les dicen que internet no es real, sino virtual; pero para un internauta que está mucho tiempo navegando, la realidad son las dos cosas. Una en todo caso es territorial y otra es digital, o sea, es una realidad compuesta. El tema es qué hacer para que los chicos se manejen en esa realidad digital.

   —¿Y qué hacer?

   —Hay que pensar estrategias desde la familia y desde la escuela que tengan en cuenta el despliegue de las experiencias de los chicos. En la realidad territorial la cosa es complicada, pero si uno no les da dinero para salir, por ejemplo, no irán muy lejos. Pero en internet la cosa va por otro lado, porque ellos pueden ir a cualquier lado. Por eso hay que trabajar la construcción de confianza con los chicos, no me refiero al consejo con moraleja, sino a crear espacios para que cuenten lo que les pasa o donde se miren al espejo.

   —Ese pensamiento, ¿desdibuja lo íntimo de lo público, como cuando se cuelga una foto en un fotolog?

   —Los chicos cuentan su intimidad con imágenes, es cierto, son nuevas formas de construcción de la comunicación, pero no todas son necesariamente malas. También mucha gente se ha conocido y bien gracias a internet o se lograron causas muy válidas socialmente. Por eso vuelvo a la idea de trabajar la confianza y esto requiere de un tiempo mucho más prolongado que el de ese click que mencionaba antes. Hay que bancarse ansiedades y angustias para lograr que un chico confíe en uno. Esto pasa en torno a internet y por fuera de ella, esto hay que trabajarlo, reitero, en la familia y en la escuela. Hay que crear espacios para que los chicos digan lo que les pasa. A veces dicen cosas inapropiadas para el entorno y se los calla o sanciona, y eso va contra la confianza. Siempre recuerdo una anécdota que viví con mi abuelo cuando era adolescente. “¿Qué te pasa?” me dijo. Le contesté que tenía problemas y se rió: “¿A tu edad?”, me dijo. Y esto no es muy eficaz para la comunicación y la confianza. Los chicos deben poner sus palabras en algún lugar. Se dice que ahora con los celulares y la computadora hay menos letras y palabras. ¿Entonces? Trabajemos por las palabras, porque cuanto más palabras hay, más pensamiento hay. Si el chico sólo tiene para decir que la amiga, la comida o la música “están buenas”, podrá representar con imágenes; pero si no puede expresar “delicioso”, “hermoso”…se nos cae a pedazos una parte importante del pensamiento y la comunicación, y esto no se reconstruye con ninguna norma de seguridad.

Fuente: lacapital.com.ar


Deja un comentario

La ingenieria social del depredador

Los depredadores en Internet tienen un patrón de comportamiento común: primero seducir, engañar después, y finalmente extorsionar. Esta capacidad de encantar a las personas y lograr que entreguen información confidencial, incluso sus password, es lo que el perito informático forense mejicano Andrés Velásquez llama la “ingeniería social del malvado”.

Los usuarios de messenger, facebook y fotolog son los más expuestos a ser embaucados por estafadores, extorsionadores, hackers y pedófilos. Y entre las potenciales víctimas hay desde menores de edad hasta adultos demasiado confiados. Los delincuentes que prefieren el teléfono celular también usan capacidades seductoras.

Extraído de: elmercurio